Ya hoy puedo decir libremente, he terminado el semestre, de las tres clases asignadas, ya tengo resultado de dos clases, ambas satisfactorias, no con las notas que he querido, pero bueno son detalles que no importa.
Así que oficialmente estoy de vacaciones, aunque es relativo. Tengo dos investigaciones por hacer, una de lingüística y otra de literatura guatemalteca, pero tengo todo un año para entregar la investigación, ambas ya tienen los marcos y solo falta la investigación pura.
Se ha concluido mi curso básico de fotografía en la ENAP (Escuela Nacional de Artes Plásticas) lo cual me deja con un proyecto final gigantesco y como 6 tareas pendientes. Dichas tareas serán finalizadas en el transcurso del mes. El proyecto, supongo que para finales de julio lo tengo concluido. Las técnicas que utilizaré ya están siendo puestas en un consenso creativo, que espero que me salga como yo quiero.
54 meses juntos, con gente que no conocía y que conocí desde el primer día hasta el día de hoy. Otras docenas de meses para gente que la fui conociendo en el camino. 12 meses con gente que no sabía que existía, pero igual me atreví a decir un día su nombre en una sesión con estudiantes delante de todos ellos. Es increíble como es que la gente llega a tu vida de una forma tan inesperada y resulta que la amistad que surge crea cambios en la misma facultad.
En fin, el 9no semestre fue éxito, no tanto en el ambiente académico, sino el de relaciones humanas, los amigos, las aventuras, el saltar en charcos bajo la lluvia. En sonreír porque fumamos a media plaza de los mártires bajo un aguacero, el cantar a todo pulmón mientras la gente corre a esconderse de la lluvia. Somos gotas de lluvia en un océano ya establecido de cánones y de composiciones. Así concluyo el primer último semestre de la licenciatura.
Nos queda uno más. El último, el final. Seguiremos aumentando segundos, horas y días, meses y años con amigos que se nos van perdiendo las horas debatiendo sobre que libro es mejor, que técnica es utilizada y la teoría semiológica de Greimas aplicadas a absolutamente todo, pero que todo no nos entiende.
Seis meses, medio año, y agarro mis maletas, empaco los recuerdos en una caja que diga en letras rojas y grandes FRÁGIL, y me voy cual caracol buscando una nueva casa de estudios.